Los asistentes de voz están en todas partes. Fueron creados para ayudar a las personas, pero son usados para rastrear más datos de usuario. Son bichos invisibles que escuchan a escondidas nuestra vida diaria.

Desde que estuvieron disponibles comercialmente, los defensores de la privacidad se han preocupado de que los datos que recopilan puedan dañarnos.

El peligro de los asistentes de voz

Hace siete años, los expertos en seguridad mostraron cómo se puede usar la cámara y el micrófono de un teléfono para medir el movimiento del teléfono mientras se escribe y usarlo para recuperar su código PIN.

Hace cuatro años los especialistas demostraron que se puede usar el tiempo de interrupción para recuperar el texto de cualquier aplicación ingresada con “gestos”.

El año pasado han descubierto cómo una aplicación de juegos puede robar su PIN bancario mientras escucha la vibración de la pantalla cuando la toca con el dedo. En este ataque los expertos utilizaron micrófonos telefónicos, ya que están convenientemente ubicados cerca de la pantalla y pueden escuchar los reflejos del cristal de la pantalla.

¿Qué ha traído este año?

Los asistentes de voz pueden escuchar los clics en un teléfono u ordenador cercanos. Sentado a una distancia de hasta medio metro de usted, el asistente de voz todavía escucha sus toques en el teléfono, incluso en la presencia de ruido. Además, es capaz de recuperar fácilmente el texto mecanografiado.

Puede tener un deseo de privacidad manteniendo todas las reglas de higiene de la información. Pero a tu lado habrá una persona con un dispositivo poco ético. Sus secretos y datos personales volarán a las corporaciones malvadas si o si. Bienvenido al 2021.