Alex Gladstein, director de Estrategia de la Fundación para los Derechos Humanos, calificó a Bitcoin como una “herramienta de protección humanitaria” de la venta de datos personales y control gubernamental sobre la población.

Privacidad o conveniencia?

Conscientemente o no, los usuarios a menudo renuncian a su privacidad por conveniencia, velocidad y comodidad. Gladstein mencionó el sistema de crédito social chino, en el que todos los pagos se realizan a través de un sistema de pago estatal. Almacena no solo datos personales de una persona, sino también información personal: sobre compras realizadas, educación, etc. El sistema utiliza los datos proporcionados para proporcionar todo tipo de servicios bancarios y financieros.

La desventaja de la “comodidad” puede ser una calificación crediticia social baja. Dependiendo de los antecedentes, creencias o comportamiento de la persona, se le puede negar un préstamo o una licencia de conducir e incluso admitir a un niño en instituciones educativas. Un funcionario de la Fundación de Derechos Humanos agregó que para 2021, China tendrá 500 millones de cámaras de circuito cerrado de televisión para monitorear una población de aproximadamente 1.4 mil millones de personas.

Gladstein cree que es Bitcoin el que puede solucionar este problema gracias a su descentralización. No se requieren terceros para realizar transacciones con Bitcoin.

Para mantener el anonimato es necesario utilizar efectivo, ya que los vendedores que aceptan el pago no saben nada sobre la persona ni sobre el origen de estos fondos. Pero el mundo está cambiando rápidamente y el uso de efectivo está disminuyendo significativamente.

En este caso, Bitcoin puede proteger a la humanidad garantizando su privacidad.

Incluso si eres multimillonario o representas a una de las corporaciones que compran toneladas de Bitcoin en este momento, no puedes cambiar las reglas.