La robotización se ha convertido en parte del progreso tecnológico. Los robots se implementan en diferentes campos, sustituyendo al humano.

Hoy en día se han introducido en nuestra vida tecnologías que en la infancia solo podíamos ver en películas de ciencia ficción. Enormes tableros táctiles en los centros comerciales, una mini computadora en nuestro teléfono, fabricación robótica y hogares inteligentes. Ahora todo esto es nuestra realidad.

Pero a pesar de que la humanidad ha logrado darle vida, el progreso no se detiene y se mueve constantemente por los carriles del desarrollo hacia el futuro, en el que los robots pueden reemplazar a los humanos y posiblemente desplazar su trabajo. ¿Qué tipo de peligro esconde este desarrollo en sí mismo? ¿Habrá un lugar para las personas en la Tierra en el futuro?

Robots en el campo de batalla

Debes haber recordado las escenas de batalla de Terminator hace un momento, y en parte tienes razón. Hoy, los diseñadores militares están desarrollando modelos que eventualmente reemplazarán a los humanos en el campo de batalla. Esto reducirá el número de fallecidos y aumentará la efectividad de la guerra. Se están desarrollando activamente exoesqueletos para soldados, que protegen mejor, aumentan el rendimiento físico y ayudan a navegar en el campo de batalla.

Pero los robots, lamentablemente o afortunadamente, no reemplazarán pronto a los humanos, aunque tarde o temprano este escenario también se implementará. Los científicos creen que uno de los riesgos de los guerreros robóticos es la incontrolabilidad. A pesar de que los programas dictan completamente todas las acciones de la máquina, puede ocurrir una falla, como resultado de lo cual desaparece la distinción entre amigo y enemigo.

Inmortalidad

Los científicos creen que con el tiempo será posible digitalizar la conciencia humana y transferirla a los ordenadores. Por lo tanto, la conciencia de una persona adquirirá hipotéticamente la inmortalidad. Da miedo imaginar las consecuencias que puede causar una invención de este tipo en la sociedad. Condena de la iglesia y malestar. Además, algún gobernante fanático del estado puede “ganar la inmortalidad” de una manera que tendrá consecuencias desastrosas. Por otro lado, cuántos científicos y figuras brillantes pueden quedarse con nosotros para siempre. Si esto es posible, entonces surgirá la cuestión de la existencia del alma humana, lo que también causará descontento entre las personas religiosas. Quién sabe cómo acabará todo.

La segunda forma de hacer inmortal a una persona serán las nuevas “partes del cuerpo”. Nuestro cuerpo se envejece con los años, pero la medicina del futuro resolverá este problema: será posible reemplazar las partes imperfectas del cuerpo con sus contrapartes robóticas. Una persona podrá ver en la oscuridad y escuchar a grandes distancias, y el cerebro se convertirá en un ordenador real.

El colapso de la economía y la sustitución de personas en la producción

Si el desarrollo de la humanidad se dirige hacia la robotización ubicua, esto provocará el colapso de la economía. Los robots reemplazarán a los humanos en la producción, porque no necesitan pagar ni alimentarse. ocuparan los puestos de trabajo sustituyendo a las personas, lo que podría provocar hambre y disturbios. Además, los robots reemplazarán a las personas no solo en la fabricación, sino también en la economía, las matemáticas y otros campos importantes.

Los alimentos producidos por robots para humanos no se podrá comprarse por la falta de dinero. La crisis del empleo será uno de los mayores desafíos de la humanidad y beneficiará solo a un pequeño grupo de personas ya ricas que pueden reducir sus costos.

Además, las tecnologías comenzarán a desarrollarse a tal velocidad que la humanidad no podrá seguirle el ritmo. Esto provocará otra crisis más peligrosa.

El hombre se convertirá en un rudimento de este mundo

Hoy en día muchas personas no pueden navegar en el espacio, calcular y estudiar sin la ayuda de un teléfono. Los navegantes en todas partes nos allanan el camino, nos indican la dirección del movimiento. Las calculadoras hacen un trabajo computacional básico que nosotros mismos somos demasiado perezosos para hacer. Poco a poco, todas las funciones que nos distinguen como seres inteligentes se pueden transferir a máquinas inteligentes. Esto hará que una persona esté completamente indefensa e inadaptada a la vida, convertirá en un consumidor innecesario para este mundo.

Hoy el hombre es la corona de la evolución. De él solo depende si no se convertirá en un unicelular por los beneficios que aparecen cada vez más cada año.