A principios de 2020, las autoridades chinas utilizaron trolls de Internet para minimizar los peligros del coronavirus y dar la impresión de que tenían el control de la situación. Esto se afirma en una investigación conjunta de The New York Times y ProPublica. Por lo tanto, recibió más de 3200 directivas gubernamentales y 1800 memorandos de piratas informáticos.

Trolls de internet

Según los documentos, la Administración del Ciberespacio de China(CAC), una agencia directamente subordinada al Comité Central del Partido Comunista del país, comenzó a emitir tales directivas a principios de enero, cuando, según cifras oficiales, solo unas pocas personas se enfermaban al día. Inicialmente, los documentos indicaban a los sitios web de noticias que utilizaran solo material publicado y aprobado por el gobierno, y que abandonaran las comparaciones con el brote de SARS de 2002, contrariamente a lo que la OMS ya estaba diciendo sobre las similitudes de las dos enfermedades. 

Censura en China

A principios de febrero, en una reunión del más alto liderazgo chino con la participación del presidente chino Xi Jinping, la CAC tuvo la tarea de influir en la opinión pública mundial. Las directivas se volvieron más específicas. Muchas de ellas enfatizaron que cualquier noticia negativa sobre el virus no debe promoverse “para no causar pánico en la sociedad”. En particular, los titulares y comentarios debían evitar las palabras “incurable” o “fatal” en relación con el virus. Tampoco se podía utilizar la palabra “aislamiento” cuando se habla de medidas de cuarentena. 

Los medios de comunicación y los comentaristas recibieron instrucciones de enfatizar los heroicos esfuerzos de los médicos. También destacar el papel del Partido Comunista en la lucha contra el virus.

Como señala The New York Times, los censores chinos enfrentaron las mayores dificultades después de la muerte del doctor Li Wenliang el 6 de febrero. En diciembre advirtió públicamente sobre el peligro de una nueva enfermedad. La ola de descontento en las redes sociales se ha minimizado al prohibir que los sitios de noticias enviaran notificaciones automáticas de su muerte. Sin embargo, tenían que eliminar gradualmente los hashtags con su nombre de las redes sociales. Al mismo tiempo, miles de trolls llevaron otros temas a la cima de las discusiones y los moderadores de las redes sociales aumentaron el control sobre los grupos cerrados en la aplicación WeChat.

Trabajo remoto moderno

Los investigadores estiman que cientos de miles de personas trabajan como trolls de Internet en China. La mayoría de ellos funcionarios gubernamentales y de partidos de nivel inferior, así como estudiantes universitarios y profesores. Para la conveniencia de su trabajo, las autoridades celebran contratos con grandes desarrolladores de software como parte de la contratación pública. Crean aplicaciones con una interfaz fácil de usar para que los trolls puedan agregar rápidamente me gusta y comentarios a las publicaciones que necesitan. Sus gerentes pueden asignar las tareas, realizar un seguimiento de su progreso y pagar.

Una de las directivas emitidas para los trolls de la ciudad de Guangzhou muestra que por una publicación original de más de 400 caracteres, los trolls pueden recibir hasta $ 25, otros 40 centavos por marcar un comentario negativo. El repost del puesto deseado se estima en 1 centavo.

Portada: Kevin Frayer / Getty Images