SNET fue una red libre y descentralizada creada por los cubanos. Por desgracia, al crecerse atrajo la atención del propio estado.

En 2010, la conectividad a Internet en Cuba parecía un sueño lejano. El embargo económico de Estados Unidos hizo que fuera casi imposible encontrar enrutadores y otros equipos, mientras que el gobierno monitoreaba de cerca la difusión de información.

¿Qué ha hecho la gente?

Creó una red de área hiperlocal global a través de cables SNET. En su apogeo, los usuarios estiman que había alrededor de 100.000 direcciones IP.

Aislados de Internet y fuera del control del gobierno, los jóvenes cubanos estableciendo sus propias reglas.

Con el tiempo, SNET se ha convertido en una especie de Internet en toda la ciudad, dividida en distritos con sitios de todo tipo. Algunos se parecían a sitios de redes sociales como Facebook. Otros ofrecieron copias de Wikipedia y plataformas de videojuegos como Steam. Los participantes piratearon juegos multijugador populares como World of Warcraft y Dota y los ejecutaron en SNET. Los artistas lanzaron sus últimos trabajos allí, y los espectadores podían transmitir las películas de su elección.

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La red fue apoyada por voluntarios y financiada con donaciones.

Los administradores describen SNET como un intento de “conectar a la familia cubana”. La gente estaba realmente feliz y libre en SNET

Sin embargo, entonces el estado intervino en los asuntos de los ciudadanos.

Las nuevas leyes restringen las redes impulsadas por la comunidad al exigir que todos los miembros estén registrados, sancionados y monitoreados.

Como resultado, la red de Cuba perdió su sentido de comodidad en el hogar y se convirtió en una agencia gubernamental que no tiene nada que ver con los partidos y los compañeros de la red local. De año en año, los usuarios comenzaron a salir de SNET. Además, se realizó 3G en Cuba y la gente se fue a Facebook e Instagram.

Cuando estalló la pandemia, los centros informáticos de SNET se cerraron por completo. Los ex miembros lamentan la pérdida de su red, que fue destruida por el propio estado.